Jardines del Pedregal
Jardines del Pedregal propuso una nueva manera de expandir la Ciudad de México sin borrar el paisaje que ocupaba. Su fase de planeación maestra se desarrolló entre 1945 y 1950, mientras que el trabajo de Barragán en el desarrollo más amplio continuó hasta 1952; trató los campos de lava no como terreno vacío en espera de ser desarrollado, sino como el material definitorio del fraccionamiento. Carlos Contreras Elizondo colaboró como urbanista.
Calles, jardines, muros, elementos públicos y casas se planearon en torno al terreno volcánico en vez de hacerlo con independencia de él. La Casa Estudio Max Cetto, la Casa Prieto López y las Casas Muestra muestran cómo esa idea dio forma a la arquitectura doméstica, mientras que el Animal del Pedregal, en la Plaza de las Fuentes, la lleva al espacio público. Aunque gran parte de la visión original se ha visto alterada desde entonces, el proyecto sigue siendo clave para entender cómo Barragán tradujo sus ideas del jardín privado a la escala de un barrio entero.